Un nuevo estudio de IDC muestra que las iniciativas de IA en el sector bancario a menudo se ven ralentizadas por la fragmentación de los datos, la infraestructura y la gobernanza, lo que crea obstáculos para aprovechar todo el potencial de la IA.
Los bancos que tienen éxito adoptan un enfoque híbrido basado en la gobernanza. Mejoran la calidad de los datos, conectan entornos de mainframe y en la nube, y se modernizan selectivamente sin poner en riesgo los sistemas centrales ni el cumplimiento normativo.
Así es como los bancos adaptan su infraestructura existente para la inteligencia artificial a gran escala.
